Dietrich Bonhöffer


Uno de los moradores de Buchenwald fue Dietrich Bonhöffer. No murió allí, sino en otro campo de concentración. Es intersante su visión teológica.

Un gran contingente de los cristianos alemanes volvieron sus ojos en otra dirección. No quisieron saber. De ahí se desprenden las palabras de Bonhoeffer en un artículo titulado "Al cabo de diez años", y que Dietrich escribió a finales del año 1942 como regalo de Navidad que él pensaba enviar a algunos de sus amigos y compañeros. El manuscrito ha resistido bombardeos y registros policiales; ha permanecido escondido entre tejas y vigas, y uno de sus párrafos dice así:

"Hemos sido mudos testigos de actos malos, estamos de vuelta de todo, hemos aprendido el arte del disimulo y de la palabra equívoca; la experiencia nos ha enseñado a desconfiar de los hombres.

A menudo hemos privado a nuestro prójimo de la verdad o de una palabra libre que le debíamos.

Insoportables conflictos nos han hecho dóciles o quizás cínicos. ¿Aún somos útiles? No necesitaremos genios, cínicos, menospreciadores de hombres o refinados tácticos, sino hombres sencillos, humildes y rectos. ¿Será bastante fuerte nuestra fuerza de resistencia interior para oponernos a lo que nos ha sido impuesto? ¿Será suficientemente despiadada nuestra sinceridad para con nosotros mismos para que podamos encontrar de nuevo el camino de la sencillez y de la rectitud?

Comentarios

Entradas populares